Mi hijo empieza Infantil este curso: cómo prepararlo durante el mes de agosto para que la adaptación al colegio sea más fácil
- Bárbara Rodríguez Suárez
- 4 ago
- 4 min de lectura
"En unas semanas mi hijo empezará el colegio por primera vez… ¿Cómo puedo ayudarle?"
El comienzo de Infantil es uno de los momentos más importantes para muchas familias. Para algunos niños será su primera experiencia separándose de sus padres durante varias horas, mientras que para otros supondrá conocer un entorno completamente nuevo, con personas desconocidas, nuevas rutinas y muchos cambios.
Es normal que, conforme se acerca septiembre, aparezcan dudas e incluso cierta preocupación.
¿Llorará?
¿Se adaptará bien?
¿Y si no quiere quedarse?
La buena noticia es que la adaptación al colegio no empieza el primer día de clase.
Empieza mucho antes, en casa, con pequeños gestos que ayudan a que el cambio se viva con mayor seguridad y confianza.

La adaptación comienza antes de cruzar la puerta del colegio
Cuando hablamos del periodo de adaptación solemos pensar únicamente en los primeros días de clase.
Sin embargo, las semanas previas también forman parte de ese proceso.
Los niños pequeños necesitan tiempo para anticipar los cambios.
Conocer lo que va a ocurrir les ayuda a sentirse más seguros.
No hace falta prepararles con grandes discursos.
Lo más útil es hablar del colegio con naturalidad y transmitir tranquilidad.
Habla del colegio con ilusión, pero sin crear expectativas irreales
Es habitual querer animarles diciendo frases como:
"Te lo vas a pasar genial."
"Vas a hacer muchísimos amigos."
"No vas a llorar."
Aunque se dicen con buena intención, pueden generar expectativas difíciles de cumplir.
Es preferible utilizar mensajes más realistas:
"En el colegio conocerás a otros niños."
"Habrá juegos, cuentos y muchas cosas nuevas."
"La profesora estará allí para ayudarte."
"Papá o mamá siempre volverán a buscarte."
El objetivo no es convencerles de que todo será maravilloso, sino transmitirles confianza.
Empieza a recuperar las rutinas
Durante el verano es normal que los horarios sean más flexibles.
Sin embargo, las últimas semanas antes de empezar el colegio conviene ir recuperando poco a poco las rutinas que tendrán durante el curso.
Por ejemplo:
Adelantar progresivamente la hora de acostarse.
Levantarse cada día un poco antes.
Mantener horarios más regulares para las comidas.
Favorecer una rutina tranquila antes de dormir.
Estos pequeños cambios ayudan a que el inicio del curso resulte menos brusco.
Fomenta pequeñas habilidades de autonomía
Empezar Infantil supone descubrir muchas cosas nuevas, pero también comenzar a hacer algunas tareas por sí mismos.
No se trata de que lo hagan todo perfectamente.
Basta con ofrecerles oportunidades para practicar.
Por ejemplo:
Ponerse y quitarse parte de la ropa.
Lavarse las manos.
Comer solos.
Guardar algunos juguetes.
Llevar una pequeña mochila.
Cada logro aumenta su confianza.
Lee cuentos sobre el primer día de colegio
Los cuentos son una herramienta fantástica para preparar este momento.
A través de los personajes pueden identificar emociones, expresar dudas y comprender mejor lo que va a ocurrir.
Después de leer podéis hablar sobre preguntas sencillas:
"¿Cómo crees que se sentía el protagonista?"
"¿Qué fue lo que más le gustó?"
"¿Qué harías tú?"
No hace falta buscar respuestas perfectas.
Lo importante es abrir un espacio para hablar.
Juega a "ir al colegio"
El juego simbólico ayuda a los niños a comprender situaciones nuevas.
Podéis jugar a que uno hace de profesor y otro de alumno.
Preparar una mochila.
Saludar al llegar.
Sentarse en una mesa.
Recoger los juguetes.
Volver a casa.
A través del juego ensayan situaciones que después vivirán en la realidad.
Habla también de las emociones
No todos los niños reaccionan igual.
Algunos están deseando empezar.
Otros sienten miedo.
Otros muestran ilusión y nervios al mismo tiempo.
Todas estas emociones son normales.
Puedes ayudarle poniendo nombre a lo que siente:
"Parece que estás un poco nervioso."
"Es normal sentir un poco de miedo cuando hacemos algo nuevo."
Cuando los niños sienten que sus emociones son comprendidas, suelen afrontarlas con mayor seguridad.
Evita transmitir tus propios miedos
Muchas veces quienes más nerviosos están son los propios padres.
Y es completamente comprensible.
Sin darnos cuenta podemos hacer preguntas continuamente:
"¿Tienes ganas?"
"¿Estás preocupado?"
"¿Qué pasa si lloras?"
Los niños perciben nuestras emociones con mucha facilidad.
Si nosotros transmitimos calma, ellos suelen sentirse más seguros.
¿Y si llora el primer día?
Esta es, probablemente, la mayor preocupación de muchas familias.
Y conviene recordar algo importante:
Llorar no significa que la adaptación vaya mal.
Muchos niños lloran al separarse de sus padres durante los primeros días.
Es una reacción completamente esperable.
Lo importante es que la despedida sea breve, tranquila y transmitiendo seguridad.
Alargar el momento o volver varias veces para comprobar cómo está suele dificultar la separación.
Confía en el equipo educativo.
Los profesionales de Educación Infantil están acostumbrados a acompañar este proceso.
¿Qué debemos evitar?
Algunas conductas que, aunque parten del cariño, suelen dificultar la adaptación son:
Amenazar con el colegio como castigo ("Cuando empieces el cole ya verás…").
Marcharse sin despedirse para evitar que llore.
Prometer que no llorará o que nunca se sentirá triste.
Transmitir nuestros propios miedos continuamente.
Hacer despedidas muy largas.
La seguridad que transmitimos los adultos ayuda a que ellos también se sientan seguros.
Cada niño tiene su propio ritmo
Algunos entran el primer día sonriendo.
Otros necesitan varios días o incluso algunas semanas para adaptarse.
Compararlos con otros niños solo aumenta la preocupación.
Cada pequeño tiene su propio ritmo, su temperamento y su forma de afrontar los cambios.
Lo importante no es que la adaptación sea inmediata.
Lo importante es acompañarla con paciencia, confianza y mucho cariño.
Un pequeño paso para ellos… y un gran cambio para toda la familia
El comienzo del colegio marca el inicio de una nueva etapa.
No solo para los niños.
También para los padres.
Es normal sentir ilusión, nostalgia, dudas e incluso un poco de miedo.
Recuerda que adaptarse lleva tiempo.
Habrá días fáciles y otros más difíciles.
Pero con una preparación tranquila, rutinas estables y una actitud confiada, estarás ofreciendo a tu hijo el mejor punto de partida para vivir esta nueva aventura.
Porque el mejor regalo que puedes hacerle antes de empezar el colegio no es eliminar todos sus nervios, sino transmitirle la seguridad de que, pase lo que pase, siempre tendrá un lugar seguro al que volver.



